
martes, 21 de septiembre de 2010
La Nueva Vida de Melody. 8º Capítulo.

viernes, 17 de septiembre de 2010
Juego de Manos. Presentación

sábado, 11 de septiembre de 2010
La Nueva Vida de Melody. 7º Capítulo.

-Tengo que irme... -Melody susurró aún con su frente y la de Liam tocándose.
-Por favor, no.. -Liam se acercó peligrosamente a los labios de Melody y esta logró reaccionar antes de caerse en aquella tentación.
-Liam por favor... Para -Melody se alejó de él.
-¿Él vendrá a buscarte hoy?, ¿verdad? -Liam enarcó una ceja.
-Si, es mi esposo, ¿no crees? -Melody también enarcó una ceja.
-Si, bueno, ,me lo esperaba, si fuera tu esposo, no te dejaría sola ni un minuto -Liam susurró.
-No nos volveremos a ver Liam, no más... -Melody comezó a decir -esta fue la primera y última vez que te me acercas. Sal de mi vida de una vez.
-No me puedes pedir eso -Liam hizo una mueca de dolor -volví porque mi vida no tenía sentido, porque desde que terminé contigo hace diez años... Mi vida no es nada. No te imaginas cuanto te extrañé, cuanto anhelaba estar a tu lado -Liam no continuó y Melody lo interrumpió.
-¡Para Liam!, no me vengas a decir eso... Fui yo la que no pensaba en otra cosa que no fuera en ti... Incluso hace unos cuantos meses, volví a recordarte y a pensar en ti... Desde que me dejaste las lágrimas no eran de otra cosa que no fuera por ti -Melody prosigió -Y no te lo estoy pidiendo, te estoy obligando.
Dicho esto Liam dejó caer unas lágrimas y Melody mirándolo por última vez se dirigió al Café que probablemente seguía abierto, sin mirar atrás, donde se encontraba Liam llorando en silencio.
Era de noche y los neoyorquinos no dormían, habían luces que destacaban de Pub's, las tiendas nocturas y cafés como el de Melody en plena función. Cuando llegó al suyo, Vicente estaba impaciente hablando con Daniel el recepcionista. Melody entró y Vicente suspiró.
-¿Dónde estabas Melody? -Vicente la abrazó -Estás heladísima... ¿estuviste llorando?, ¿qué pasó? -Melody no se había dado cuenta que en el trayecto de el parque hasta el café había estado llorando.
-Nada Vicente no estoy llorando -Melody se safó bruscamente de su abrazo y se sentó en la barra. Vicente hizo lo mismo.
-Entonces explícame porqué estás en este estado y porqué no contestabas el celular -Vicente la miraba fijamente.
-Lo apagué, quería estar sola un rato. ¿No crees que soy bastante grande? -Melody habló fríamente.
-Perdona... -Vicente dejó de mirarla y le pidió a Daniel dos cafés.
Bebieron su café en silencio y Vicente quería disculparse por haberle dicho algo que la molestara cuando su mirada salió de Melody y se fijó en la calle de enfrente, un hombre alto, rubio los miraba fijamente. Éste al percatarse de la mirada de Vicente se fue caminando calle arriba.
-Perdona Melody -Vicente susurró mirandola a la cara y ésta lo miró con dulzura y le acarició la mejilla.
-Está bien, solo te preocupaste por mi... Te entiendo -Melody sonrió con alegría pero no le llegó a los ojos.
-Me dijeron que te encontraste con un tal Liam en la mañana -Vicente sacó cuidadosamente la mano de Melody de su cara para no ofenderla. Melody fulminó con la mirada a Daniel que los miraba y secaba unas tazas, éste bajó la cabeza en señal de arrepentimiento.
Melody sólo suspiró.
-Melody hablame de él -Vicente no parecía molesto, en absoluto. Él estaba debatiéndose mentalmente si enojarse con lo que él creía que escucharía, o ser paciente y dulce con ella.
Melody dudó seriamente. Quería decirle, que seguía loca y apasionadamente enamorada de él. Pero que lamentablemente la parte de su corazón que durante diez años no latió, ahora estaba latiendo de nuevo. Liam había vuelto a su vida, quiera o no.
-Liam me encontró hace unas semanas según supe -Melody no quería mirar a Vicente a los ojos, la vergüenza era demasiada. Estancó su mirada en sus manos.
-Continúa -A Vicente los celos ya lo tenían loco, y era recién el comienzo.
-Bueno... -Melody prosiguió - él aún no me olvida, aún me quiere. Dice que no logró olvidarme luego de diez años y que por eso me buscó -Melody mencionó con un dejo de sarcasmo.
-¿Él sabía que tú eres una mujer casada y feliz? -Vicente susurró con tristeza -¿eres feliz conmigo, ¿verdad Melody?.
Ambos se miraron y Melody estaba con la boca abierta, iva a responder pero Daniel los interrumpió.
-Chicos, disculpen de verdad. Pero yo creo que es hora de cerrar ¿no Melody?, no hay gente así que... -Daniel fue interrumpido por Melody.
-Claro, nosotros nos ívamos a la casa, tú cierra por favor. Te veo mañana.
Daniel miró a Vicente y éste asintió.
En el camino a la casa de Vicente y Melody, ninguno habló, el silencio era muy incómodo, para ambos. Pero al parecer ellos preferían quedarse en silencio, al llegar a casa, todo se sabría.
-Prosigue, por favor -Vicente se sentó en la cama de ellos y Melody quedó parada mirando la oscura noche en el ventanal de su dormitorio.
Melody suspiró.
-Si, soy feliz a tu lado Vicente. Eso quiero que lo sepas siempre -Melody susurró mirando el reflejo de Vicente sentado mirandola fijamente.
Ninguno habló.
-Pero le amas a él también, ¿verdad?, ¿aún? -Vicente hizo una mueca de dolor.
-No Vicente. -Melody se dio vuelta para mirarlo, éste la miraba asombrado y a la vez con una hermosa y pequeña sonrisa.
-¿Me amas como yo te amo a ti ? -Vicente se paró y caminó hacia ella. -¿Me deseas como yo te deseo Melody? -Vicente le susurró al oído y le acarició la espalda. Melody cerró los ojos ante este placentero cariño.
-Lo que sé, es que no quiero besar los labios de nadie más que los tuyos. -Melody besó apasionadamente a Vicente.
viernes, 27 de agosto de 2010
La Nueva Vida de Melody. 6º Capítulo.

Melody terminó antes de lo previsto, no quiso llamar a Vicente, tenía que estar a solas y pensar un poco, así que se sumió en el atardecer neoyorquino y se encaminó hacia el Central Park para poder despejar su mente.
Realmente, Melody no quería perder nada de lo que había vivido con Vicente, era su esposo y no lo decía su anillo en su mano izquierda, lo decía su conciencia y su corazón aunque este anillo en este minuto le estuviera doliendo como si pesara 5 kilos. Aquel anillo sólo representaba una linda ceremonia que vivió con Vicente. La unión hacia él, un bello vestido y por supuesto, el anillo de plata con un pequeño diamante sobre él.
Melody pensaba que Liam solo apareció para molestarla, aunque aquella teoría era más bien estúpida. Siendo Liam, era obvio que quería algo de ella. ¿Qué era?, era un muy buena pregunta.
-Con que aquí estás.... -Liam estaba detrás de ella, mientras que Melody estaba sentada en una banca mirando perdidamente en sus pensamientos hacia el pequeño estanque.
-Era muy obvio que me seguirías sabiendo que me estuviste observando toda la tarde desde el café de enfrente -Dijo Melody sin ni siquiera mirarlo a la cara -Es muy de ti...
Liam no respondió, se sentó al lado de ella con cautela y sin dejar de mirarla. Esta no reflejó ninguna expresión. Seguía mirando detenidamente como el agua caía en el estanque.
-¿Qué ha sido de ti Melody? -Liam también comenzó a mirar el agua caer.
- Estoy felizmente casada con el hombre que amo y vivimos bien. Tengo un Café Literario y unas historias que contar. ¿Y tú?. -Melody preguntó con un gesto irónico.
-No he hecho nada más productivo con mi vida desde que terminé contigo... -a Liam le dolió aquello y Melody enarcó una ceja.
Desde que rompió con Melody era realmente una persona sin vida. Sus sentimientos estaban guardados en lo más profundo de su corazón y su mirada había perdido lo brillante, lo vivo y lo pacífico.
Ninguno de los dos habló más. Pasaron como cinco minutos y Melody habló.
-¿No tienes más que decir? -Melody tenía la vista nublada en lágrimas. Tenía unas ganas terribles de llorar, de gritar y de abrazar a Liam por todo el tiempo perdido y lo mucho que lo había extrañado estos diez años. Pero ya aquello no podía cumplirse. Melody tenía que de una vez por todas cerrar ese capítulo y todo llamado LIAM.
-No... -Liam giró la cabeza y la miró. Realmente estaba maravillado con lo bella que estaba, para él siempre había sido bella. Pero esta tenía diecisiete años, era una niña aún, pero ahora estaba toda una mujer, en la flor de su espíritu. Liam se sintió lo suficientemente enamorado. Estaba viviendo, luego de diez años, el amor adolescente que algún día sintió. Y que por supuesto, durante diez años sintió, pero que ahora era de la manera más intensa. Como la primera vez.
-¿No me amas? -Melody dejó caer lágrimas y Liam lloró con ella.
-Más que a mi vida. Aún y siempre -Liam besó su frente.
miércoles, 18 de agosto de 2010
La Nueva Vida de Melody. 5º Capítulo.

-Tenemos que hablar -Vicente se colocó serio nuevamente luego de una alocada sesión de besos con Melody y esta terminó de vestirse mientras Vicente esperaba inquieto en el sofá del Despacho de Melody. Por primera vez desde hacia cinco años que vivían juntos que jamás había pisado el despacho de Melody. Miraba por todos lados asombrado por lo grande del lugar, pareciera como si el despacho estuviera en otra casa y no ahí mismo. Vicente comenzó a recoger una montonera de papales tirados por el suelo que Melody había dejado, y leyó el poema que Liam le había dedicado cuando eran jóvenes. Con lágrimas, guardó el poema en su bolsillo y se dirigió al sofá del Living. Se sentía incómodo estar en el despacho.
Melody bajó las escaleras con unos jeans y un sweater negro. Vicente giró la cabeza y le susurró:
-Estás bellísima -Vicente tenía los ojos un poco hinchados y se le veía cansado.
-Cariño, ¿Qué pasa? -Melody se sentó al lado de él y lo abrazó, pero este no le devolvió el abrazo -¿quieres hablar, verdad?
-Si... Empieza por decirme, ¿por qué estabas llorando histérica cuando me llamaste al Hotel en París? -Vicente habló fríamente a Melody sin mirarla.
-Porque te necesitaba... -Melody susurró.
-¡Basta Melody! -Vicente se paró indignado y se colocó frente a ella que tenía la cabeza entre las piernas, se había colocado a llorar -Dime la verdad Melody.. Por favor -Vicente la obligó a mirarlo.
-Te llamé... -Melody comenzó a decir- porque había recibido un Mail de una persona que hace años ya no veo... -A Melody se le quebró la voz.
-¿Quién es?, ¿es ese tal Liam? -Vicente enarcó una ceja.
-Si... Fue la primera persona de la que me enamoré..
-Y de la que sigues enamorada... -Vicente susurró conteniendo las ganas de llorar.
-¡No! -Melody gritó y abrazó a Vicente -Te amo a ti...
-Para Melody... -Vicente estaba a punto de explotar -Eso es mentira, sigues enamorada de él. Lo llamas aveces en las noches mientras duermes, o hablas de unos "Tulipanes Blancos", mencionas a una tal Isabel... Mierda! Melody no aguanto ! -Vicente la soltó de sus brazos tirándola al sofá. Melody siguió llorando en silencio.
-Melody... Es mejor que decidas, no puedo seguir así... -A Vicente se le quebró la oz y comenzó a llorar en silencio. Tenía el verdadero temor a flor de piel de que perdería a Melody.
-Te amo -Melody lo abrazó y le habló al oído -Eso ya pasó... Fue en el pasado, él me dejó, por eso quizás aún estoy mal. Pero tú eres el único que me ha llegado al corazón.
-Te amo Melody -Vicente la besó en los labios.
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Esa misma noche, Vicente se levantó a hurtadillas para no despertar a Melody que yacía casi inconciente durmiendo. Vicente sacó el poema y lo quemó en la chimenea del Living... Era lo mejor. Según él.
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Al día siguiente se fueron a trabajar, era lunes nuevamente y Melody tenía que ir al café y Vicente tenía unas reuniones con su agente y unas editoriales. Cuando Melody despertó Vicente le había dejado una nota que decía "Tuve que irme, una de las reuniones se adelantó y yo, por supuesto, fui el último al que avisaron ¿que raro, se supone que soy yo la estrella Jajaja.. Te amo".
Melody se duchó, vistió y salió volando hacia el café porque ya era demasiado tarde, tomaría desayuno allá mismo. Hacía un poco de frío pero el cielo estaba azul y el sol ya estaba en su magnitud. Melody condució su auto y aparcó enfrente del Café. La gente se veía desde afuera claramente, los ventanales llegaban hasta el cemento de los yacimientos. La gente reía, algunas leían y otras solo tomaban cafés y conversaban. Todos los días lunes el Café estaba con gente, tampoco lleno de gente, algunas veces ivan las mismas personas, otras llegaban gente de negocios para algunas reuniones y tomaban unos asientos más alejados para tomar café.
Melody bajó del auto y al abrir la puerta del café, un hombre alto, rubio de impactantes ojos grises y la sonrisa inocente la agarró del brazo.
-Liam... -Melody logró articular.
jueves, 12 de agosto de 2010
La Nueva Vida de Melody. 4º Capítulo

-Volveré mañana... No sabes cuanto quiero salir de aquí para solo tomar un vuelo y llegar a besarte. Te extraño muchísimo -lo último le salió como un susurro de dolor a Vicente.
-Yo también te extraño, has estado fuera casi una semana. Es demasiado... -Melody soltó un bufido de frustración.
-Melody, ¿qué pasa? -Vicente notó aquello.
-Nada.. -a Melody se le quebró la voz.
-Melody, habla de una vez por todas -Vicente enarcó una ceja.
-¿No habrás estado mirando mujeres verdad?, me han dicho que las francesas son muy hermosas.. -Melody dijo esto último con tristeza.
-Melody cuantas veces tengo que decirte que eres la única en mi corazón. Te amo, no necesito modelos francesas con piernas de 3 metros -Vicente elevó la voz.
-¡Pero acabas de confirmar que las estuvistes mirando! -Melody frunció los labios.
-Amor, solo tengo ojos para ti... Y si las he mirado, por supuesto, cuando van a pasarme los libros para que se los firme. Te amo a ti Melody. -Vicente sonrió.
-También te amo... Nos veremos mañana, ¿verdad?. ¿A qué hora sale tu vuelo? -Melody miraba por la ventana la lluvia caer.
-Si, por la mañana, así que estaré cerca de la tarde por allá... Ya quiero verte y abrazarte. Prométeme que estarás en casa cuando yo llegue... Hey extraño tu comida... La de estos hoteles será costosa, pero no se compara como tú cocinas -Vicente exhaló.
-Jajaja ! no te preocupes, cuando llegues, te estará esperando un gran pastel en el horno.
-Eso espero... ¿Cómo va el Café?, ¿mucha gente? -Vicente se tiró en su gran cama.
-Si demasiada... Estoy exhausta. Ya llegaron nuevos libros, hoy estuvimos con los demás colocándolos en los estantes y mis brazos me duelen. Tenías razón, a la gente le gusta el café con crema encima -Melody y Vicente se largaron a reír.
-Te lo dije... Soy un genio -Vicente reía.
-Ya lo sé!.
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Melody esa misma noche antes de irse a la cama, abrió su MacBook y revisó su Gmail. Tenía un mensaje y casi se desmaya del susto.
Empezó a sudar frío y sintió que la sangre se le fue de la cara. El mensaje que contenía:
"No puedo creerlo. Sinceramente pensé que jamás te volvería a ver. Tus rizos están más largos y tu color chocolate está más intenso.
Melody empezó a temblar y sus lágrimas le caían sin control. No tenía a quien recurrir, estaba solo Vicente pero estaba a tres horas en avión. Rápidamente buscó en su escritorio el número del Hotel en el que Vicente se hospedaba, marcó el número y una voz masculina francesa le habló amablemente:
-Bonsoir, j'ai besoin de place pour les 315 s'il vous plaît -Melody estaba muy agitada.
-Merci -Dijo Melody al recepcionista luego de un rato, respirando entrecortadamente.
-¿Si? -dijo Vicente con voz adormilada...
-Vicente! -Melody estalló en lágrimas.
-¿¡Melody?!, dime ¿qué pasa? -Vicente se incorporó de un salto en la cama.
-Te necesito, por favor ven... -Melody no paraba de llorar.
-No te preocupes, por favor primero ¿quieres explicarme que te pasa? -Vicente se levantó de su cama.
-Solo ven... -Melody susurró.
-Melody, ¡explícame que te pasa! -Vicente gritó demasiado fuerte para que Melody siguiera llorando -Por favor, amor perdóname, pero de verdad no entiendo que mierda te pasa. Cálmate Melody, tomaré el primer vuelo, no hagas nada estúpido, dentro de 3 horas estoy allá. Prométeme que estarás bien.
-Lo prometo... -Melody estaba muy agitada.
-y que cuando vuelva me explicarás todo... Porque de verdad, aveces pienso que no conozco a mi esposa...
-¿De qué ha..hablas? -Melody logró articular entre lágrimas.
-Tú sabes bien de qué hablo... Ya es momento de que yo también hable, no aguanto más estar escondiendo todo -Vicente habló fríamente -Llamaré al aereopuerto y cancelaré la última reunión.
-Vicente, ¿de qué hablas? -Melody le hizo caso omiso a que Vicente volvería. Se secó las lágrimas dolida por la expresión de Vicente.
-Desde hace mucho tiempo que quiero saber por ejemplo qué hay detrás de tu despacho al cual en mi propia casa tengo prohibido entrar -Vicente no cambió su tono frío y duro -Otra cosa... Por qué mientras duermes susurras a un tal "Liam", Melody, sé que he sido una buena persona contigo, te amo desde lo más profundo de mi corazón pero nosé que te pasa. Mira si hay alguien más... -a Vicente se le quebró la voz cuando dijo lo último.
-Te amo -Melody susurró -Eso ya no importa...
-Si importa Melody !... Mira, arreglaré las cosas y cuando llegue hablaremos. Me lo explicarás todo, no importa cuanto me duela. Te amo - Vicente susurró muy dolido. Ambos siguieron ahí en línea sin cortarse, hasta que Vicente frustrado cortó.
Melody esa noche a duras penas se fue a su despacho, estaba mareada porque las palabras le resonaban en su cabeza como si Liam se las hubiese dicho "Sinceramente pensé que jamás te volvería a ver" su cara le apareció en su mente luego de 10 largos años. No le bastaba lo suficiente como para aparecer en los sueños de Melody. Era verdad además que Melody susurraba el nombre de Liam por las noches y que Vicente se durmiera frustrado al no saber quien mierda era Liam.
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Vicente llegó a New York a eso de las ocho de la mañana, estaba exhausto y no había dormido absolutamente nada en el avión, solo se dedicó a pensar que era lo que podía hacer para no perder a su esposa. Llegó a la casa y subió las escaleras a la habitación pero Melody no estaba. Bajó las escaleras y vio de lejos que el despacho de Melody estaba entreabierto, por primera vez vio lo grande que era aquella habitación. Entró y vio a Melody dormida en el gran sofá blanco que estaba cerca del gran ventanal con el balcón de vista al patio trasero. La luz tenue de la mañana iluminaba los cabellos de Melody y le dejó ver a Vicente lo cansada que se veía, llevaba unas bolsas bajo los ojos y sus mejillas estaban muy rojas. Vicente supo que había estado llorando y lo mucho que él la extrañó.
Se acercó a Melody y se sentó cerca de ella, quiso dejarla dormir un poco más y le besó sus labios suavemente. No se sentía enojado con ella, en absoluto, en realidad Vicente tenía miedo de que lo dejara. Se acurrucó al lado de ella y juntos durmieron un buen rato más.
Melody despertó antes que Vicente y notó que este ya estaba a su lado abrazándola. Saltó sobre él y Vicente se sobresaltó.
-Yo también te extrañé -Logró articular ya que Melody no lo dejaba respirar.
-Perdóname... -Melody comenzó a llorar y Vicente hizo un gesto de dolor.
-Melody hablaremos cuando estemos más calmados, ¿ya? -Vicente besó los labios de Melody hasta que el beso se profundizó, Melody enroscó sus dedos en el cabello de Vicente y él la agarró por la cintura para sentirla más cerca de él. Realmente había extrañado la calidez de su esposa.
jueves, 5 de agosto de 2010
La Nueva Vida de Melody. Capítulo 3º.

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Melody se resignó totalmente a seguir pensando en Vicente porque sabía que le haría peor y que no aguantaría estar sin él... Era verdad, Melody no sabía estar sola desde que conoció a Vicente y ahora sólo quería que ya volviera.
Se sentó en un largo sillón de su despacho, y siguió recordando.
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Todo aquello, era impresionante, entontrar el viejo manuscrito de "Mañana en la Noche Dime Que Me Amas"... Todavía recordaba el día en que finalmente Liam le dijo que aquel poema le pertenecia. Melody lloraba en silencio, efectivamente una parte de ella le pertenecía aún, esa parte gritaba y rogaba poder salir del lugar más profundo de su ser. Quería gritarlo, quería gritar su nombre... O sólo verlo una vez más. Pero estaba Vicente, él no era un estorbo en esto. Melody se casó con él porque lo amaba a pesar de todo. Que suerte tuvo, no había hombre más dulce que él, ni Liam le llegaba a los talones, habiendo un día horrible, siendo un día horrible para ambos o sólo para Melody, Vicente nunca dejaba de ser el hombre más dulce y tierno con ella. Melody sinceramente amaba a Vicente, aunque el amor que sentía por Liam, quería seguir floreciendo, aunque sea, en el fondo de su corazón.
Habían más fotos dentro de aquella caja. Había una foto con el pintor, poco antes de que le diagnosticaran cáncer. Melody estaba con esa chispa de juventud en los rasgos de su cara, su viejo flequillo y sus rizos cayéndole por los hombros y por el brazo del pintor que en esa foto la rodeaba. La cara de el pintor estaba en aquella foto muy espectante y cálida, tenían ambos la alegría marcada en la cara, el pintor con sus ojos verdes más brillantes que nunca y Melody con sus mejillas más sonrosadas. Melody lloró más.
Además de sentir todo lo que pasó con Liam, y su madre. Sentía la pérdida del pintor. Tan jóven, incluso dos años menor que Melody. Era increíblemente emocionante decir que el pintor, antes de trasladarse al hospital para ser operado, le pidió a Melody que lo llevara a el lugar más lindo del mundo. Melody lo llevó a un lugar donde los pájaros cantan, donde el sol tiene sus rayos más hermosos, donde el agua es cristalina, donde el viento te eleva, donde puedes correr dezcalso, donde puedes gritar. Melody lo hizo dormir. Y todo eso fue lo que soñó el famoso pintor. Al día siguiente fue llevado al Hospital donde lo llevarían a una larga cirugía. Poco antes de entrar al pabellón, le dijo a Melody:
-Gracias por hacerme feliz en mi último sueño -El pintor, muy joven, estaba cansado, por primera vez Melody vio el esfuerzo y el decaimiento en sus ojos, se veía en el reflejo de ellos, el cómo el pintor sufría ya por poder irse. Melody supo que estaba mal.
-No te morirás, ¿verdad?-Melody secaba sus lágrimas.
-No llores "Mes Boucles", no sabes lo feliz que fui a tu lado, no me queda más que agradecerte por haberme mostrado el mundo de distinta manera. Por eso te llamas Melody -El pintor levantó debilmente su brazo y acarició la mejilla de Melody -Eres melodía para mis oídos.
Melody no puedo hablar sus lágrimas caían y no pudo articular ninguna palabra más y solo vió como se llevaban al pintor para la cirugía y su sonrisa satisfactoria en sus labios.
Fue lo último que vio de él.
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-Ya te extraño -Vicente susurró como un adolescente recién enamorado. Estaba en sobre su cama en el Hotel de París. Por fin se había podido escapar de las reuniones y de la cara desquiciada de su nueva agente; Melody nunca quiso ser agente de Vicente, ya que no soportaba tener que recibir miradas de odio de las fans y menos de mujeres desesperadas. Por ello, Vicente consiguió a otra rubia incluso peor que la anterior.
-¿Ya me extrañas?, acabas de llegar -Melody hablaba por teléfono mientras cocinaba.
-Si lo sé. Pero te extraño desde que salí de la casa. No sabes lo cansado que ya estoy y me quedan 5 días aquí -Vicente se frotó la frente y se dirigió a un ventanal de su lujosa habitación. Sintió el sonido de ollas -¿Qué me estás cocinando?
-A ti nada, me preparo un Omelette. Dime, ¿Cómo es París? -Melody daba vueltas en la cocina.
-Increíble, ahora mismo tengo una excelente vista de la Torre Eiffel. Prometo traerte cuando tengas más tiempo y un lugar en tu apretada agenda como para escaparte conmigo en un fin de semana romántico -Vicente sonrió.
-Me escaparé contigo, te lo prometo. Pero debes sorprenderme en aquella salida. -Melody se mordió el labio inferior.
-Prometo llenarte la cama de pétalos de rosas, hago cualquier cosa si prometes amarme loca y pasionalmente -Vicente susurró
-No sabes cuanto te amo...
-También yo... Pero tú también debes sorprenderme con algo. Por favor que siga siendo lo mismo de siempre, aunque con más clase, algo apropiado de París -Vicente caminó por la habitación.
-¿Cómo aquellas noches? -Melody enarcó una ceja y sonrió pícaramente.
-Si.. -Vicente se sintió solo -Quiero volver... O ven tú aquí y acompáñame, por favor. Sabes que no puedo estar sin ti -Vicente se sentó en su cama.
-Cariño, no puedo. Lo haría si pudiera, tú sabes... Pero me necesitan en el Café no puedo dejarlo a menos que vuelva Marie de sus vacaciones que le di y se encargue ella del Café - Melody hizo una mueca.
-No te preocupes, entiendo... -Vicente bostezó.
-Vete a dormir. ¿Qué hora es allá? -Melody se dirigió con su plato de comida al living y encendió la TV.
- Las dos de la mañana. Estoy agotado, ¿me creerás si te digo que hoy di 10 entrevistas y 4 reuniones?, no sabes cuanto te necesito Melody, sin ti no puedo hacer esto -Vicente suspiró.
-Vicente por favor, sabes que no puedo. No seas inmaduro y trata de seguir por ti mismo. Sólo esta vez, las otras veces yo siempre he estado contigo. Cuando estemos separados tú sabes que debes seguir por tu cuenta -Melody chasqueó la lengua.
-Lo sé... Te amo, me iré a dormir -Vicente volvió a bostezar.
-Te amo también. Buenas noches -Melody le lanzó un beso.
-Otro para ti también -Vicente sonrió.
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El funeral del pintor fue en un día de lluvia, estaba Melody, la prensa y nadie de su familia.
